ANOREXIA


Es un trastorno de la conducta alimenticia con muchas dimensiones y graves implicaciones para la vida de la persona afectada.

La característica esencial de la anorexia nerviosa es el rechazo a mantener el peso por encima del valor mínimo normal para su edad y talla; un deseo de perder peso y temor ante la gordura que se convierte en el centro de todas sus preocupaciones y que perturba gravemente el resto de facetas de la vida de estas personas; junto con la inseguridad personal para enfrentarse a este problema. Niegan la enfermedad y se perciben gordas en alguna parte de su cuerpo a pesar de presentar un aspecto esquelético. Sobreviene la irregularidad menstrual y más tarde la amenorrea o la impotencia en varones.

El inicio de la anorexia suele consistir en la aparición y repetición obsesiva de una serie de ideas relacionadas con su cuerpo y su valoración estética cultural. Son frecuentes pensamientos del tipo "Estoy demasiado gorda", "Para gustar debo de estar delgada", "Si no adelgazo seré una desgraciada toda mi vida", etc.

Criterios Diagnósticos para la Anorexia Nerviosa del DSM-III-R y DSM-IV
DSM-III-R DSM-IV
A. Rechazo contundente a mantener el peso corporal por encima del valor mínimo normal considerando la edad y la talla.(Por ejemplo, pérdida de peso hasta un 15% por debajo del peso teórico, o fracaso para conseguir el aumento de peso esperado en el período de crecimiento, resultando un peso corporal un 15% por debajo del peso teórico)
A. Sin cambios.
B. Miedo intenso a ganar peso o a convertirse en obesa, incluso estando por debajo del peso normal
B. Sin cambios
C. Alteración en la percepción del peso, la talla o la silueta corporal
C. Alteración en la percepción del peso, la talla o la silueta corporal o negar la importancia o el peligro que supone estar por debajo del peso
D. En las mujeres, ausencia de por lo menos tres ciclos menstruales consecutivos (amenorrea primaria o secundaria)
D. Sin cambios
 
Subtipo restrictivo: Durante el episodio de anorexia Nerviosa no aparecen episodios recurrentes de voracidad, atracones o conductas purgantes (vómitos autoinducidos o mal uso de laxantes o diuréticos).
Subtipo bulímico: Durante el episodio de Anorexia Nerviosa aparecen episodios recurrentes de atracones o conductas purgantes


CÓMO DETECTAR LA ANOREXIA

Una evaluación clínica llevada por profesionales de la psicología, realizada directamente con el cliente o a través de información colateral recogida de familiares o amigos de éste, que ponga de manifiesto: el deseo de perder peso, la inducción de la pérdida de peso por la práctica de dietas hipocalóricas, el temor a recuperar el peso, la existencia de vómitos autoinducidos, el uso de laxantes, la práctica de ejercicios continuados extenuantes, etc., fácilmente nos permitirá orientar el diagnóstico, que el examen físico podrá en ocasiones confirmar con: presencia de piel seca, fría, recubierta de lanugo, con bradicardia sinusal, etc.; representan un signo muy valioso para establecer el diagnóstico de anorexia nerviosa en el varón, que siempre ofrece mayores dificultades que en la mujer.

En muchos casos conocen el contenido en calorías de los alimentos, están pendientes de alimentar a algún miembro de su familia y preparan las comidas para los demás, la madre suele estar muy pendiente de ella, padres y hermanos presionan intensamente para que coma, presentan pautas anómalas en la acumulación de comidas, tienden a evitar comer con otros y a rechazar los restaurantes, suelen haber tenido problemas con la comida desde la infancia (debido a situaciones de Condicionamiento aversivo, posiblemente), muestran resistencia a comer, demoran el sentarse a la mesa, cortan la comida en pequeñas partes, manifiestan tensión, ponen condiciones para comer, comen sólo determinadas cosas del plato y son muy responsables y diligentes.

Aunque habitualmente sumisas y complacientes, ahora suelen contestar y manifestar quejas, rabietas o agresiones verbales. Se muestran retraídas y con escasos contactos sociales. Suelen ser muy buenas estudiantes, con una enorme autoexigencia, perfeccionistas y obsesivas ( las obsesiones alrededor de su peso le llevan a pesarse con mucha frecuencia y repiten las cosas varias veces ).

No denotan interés por las cuestiones sexuales, resultan tímidas y poco afectivas. Existe además un descenso progresivo de las relaciones con los demás, llegando incluso al aislamiento total. Se hallan en lucha por lograr su autoestima y por conseguir independencia, pero sin poseer la necesaria autonomía. Tienden a vestir con ropa que haga pasar desapercibida su figura. Evitan el desarrollo puberal o no terminan de admitirlo. Niegan la enfermedad y ocultan los hábitos de comida reales que tienen (con frecuencia mienten en este y otros muchos aspectos). Puede que hayan padecido obesidad infantil y/o alguno de los padres realiza dietas.

Grupos de riesgo:

Se podrían resumir de la siguiente manera:

- Adolescentes del sexo femenino.
- Con un peso ligeramente superior a la media.
- Con nivel sociocultural medio-alta
- Ambiente urbano.
- Mundo occidental u occidentalizado.

Presión social, la cultura de la delgadez.

No podemos hablar de una única causa o de causas específicas que desarrollen el trastorno, pero sí de muchos factores que influyen. El ideal de belleza femenino, por ejemplo, no ha sido el mismo a lo largo de la historia. Hoy cualquiera de las ninfas de Rubens nos parecería algo entrada en carnes, e incluso Marilyn Monroe estaba, a nuestros ojos actuales, cuando menos sabrosona.

El hecho de que exista un ideal de belleza supone una presión social para casi todos. Aquellos que se mantienen dentro de los cánones de belleza se sienten satisfechos y se valoran positivamente, por el contrario, los que tienden a desviarse de lo que socialmente se ha entendido por belleza, sufren y tienden a estimarse negativamente. Esto ha sido así en la historia, lo es actualmente y probablemente lo será siempre.

Las modas implican un tipo de vestimenta, un tipo de formas y la realización para conseguir esa apariencia es usando muchas veces determinadas dietas, además los medios de comunicación influyen mucho en esto. Desde muy jóvenes las mujeres están sometidas a una gran presión para satisfacer cierto ideal de belleza que la moda impone. Para los varones esto ocurre en menor medida, aunque la belleza masculina también está cambiando, ya no son tíos cachas y pasan a ser escuálidos. Esto nos va acercando a la anorexia masculina y a la vigorexia, que antes apenas existía.

El establecimiento de los modelos estéticos depende de multitud de factores. Los occidentales consideramos la obesidad como un trastorno de la ingesta. En los países donde la comida escasea, la obesidad es un símbolo de bienestar económico.

Es en las sociedades occidentales, en las que la comida abunda, donde el ideal de belleza lo establece la delgadez, sobre todo la femenina, aunque últimamente también en la masculina.

Ideas sobrevaloradas que encontramos en la anorexia:

- “Sólo puedo controlarme a través de la comida”.
- Tienden a realizar ideas generalizadas; “Debo de evitar todas las comidas con hidratos de carbono, ya que cuando comía hidratos de carbono estaba gorda”.
- “Sí aumento un kilo, estoy perdido para siempre”, “si engordo 1 kilo no lo podré resistir”.
- “Si no me controlo del todo no me podré controlar en absoluto”.
- “Cuando como un dulce, enseguida se convierte en grasa en el estomago”.
- “Cuando como todo el mundo me mira”.


En general estos pensamientos potencian que estas chicas y chicos decidan hacer una dieta restrictiva. Pero esto no es todo. A lo largo de todo el desarrollo del trastorno, estas ideas constituyen sin duda un fuerte factor de mantenimiento , que es tremendamente resistente a la crítica racional. Estas distorsiones son muy desadaptativas y generan mucha ansiedad. Además, crean una gran parte de la conflictividad existente entre la anoréxica y las personas que conviven con ella.

Por otro lado se observa en casi todos los sujetos potencialmente anoréxicos que no se aceptan a si mismos, no se agradan, opinan que no se conocen, valoran negativamente su forma de vestir y su apariencia general; tienen la creencia de falta de control sobre la forma de su cuerpo y la talla, el atractivo físico y el sobrepeso, valorando muy negativamente su imagen.

PROBLEMAS ESPECIALES A TOMAR EN CONSIDERACIÓN

Resistencia al tratamiento: uno de los problemas más habituales y no de los menos graves al que hay que enfrentarse. La anoréxica normalmente no reconoce que tiene un problema, por lo tanto carece de motivación para el cambio. Además, tiende a ocultar tanto la frecuencia como la gravedad de sus problemas (niega el uso de laxantes o la existencia de los vómitos, por ejemplo). El establecimiento de una relación terapéutica empática puede ser, como consecuencia, labor de mucho tiempo y esfuerzo.

La cronicidad: viene determinada por varios factores, destacando entre ellos la negación de la enfermedad, las dificultades sociales importantes, la obesidad previa, edad mayor, pertenecer a una clase social baja, el estar casada, ser varón, el número de hospitalizaciones, el haber transcurrido mucho tiempo desde el inicio de los síntomas y el comienzo del tratamiento, intervenciones anteriores inadecuadas y el peso muy bajo pretratamiento.

La dieta: La persona que padece anorexia debe saber y aceptar que debe abandonar cualquier tipo de dieta, ya que tendrá recaídas si no lo hace.

Los tratamientos coercitivos: sólo se deben emplear si hay riesgo evidente e inmediato de muerte. Los tratamientos coercitivos no son ni recomendables ni útiles, ya que la paciente los juzga como una intromisión intolerable en su vida y sus deseos, y el riesgo que se corre es muy grande, ya que perjudican a medio y largo plazo la colaboración de la paciente en su recuperación.

El papel de la familia: la intervención en la familia es tan importante como la intervención con la paciente (con todo tipo de variaciones). Es muy importante, puesto que pueden ayudar mucho si presentan una postura adecuada; y en el caso contrario, si manifiestan hostilidad o sobreprotección, la influencia negativa puede ser el factor más importante. No en vano, uno de los criterios de hospitalización de la anoréxica es la existencia de unas relaciones familiares inadecuadas.

OBJETIVOS DE LA INTERVENCIÓN COGNITIVO-CONDUCTUAL

Los objetivos del tratamiento de la anorexia van dirigidos a:

- Que entienda bien lo que es la anorexia. Y que lo entiendan también sus familiares.
- Que reconozca que tiene un problema serio y peligroso.
- Que asuma que ha intentado bajar y controlar su peso para así, simbólicamente, controlar otras cosas como el rechazo, ser inferior en otras cosas, etc.
- Incrementar autoestima.
- Incrementar socialización.
- Incrementar la capacidad para expresar emociones.
- Eliminar pautas de autocastigo.
- Proyección hacia el futuro.

Indice de temas de psicología

Asociaciones de Anorexia y Bulimia.

Lista de inconvenientes de ser anoréxica

Pautas para comer mejor para personas anoréxicas

 






 



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